Hoy quiero hablar sobre México, mi México lindo y querido ahora que estamos a punto de iniciar los grandes festejos por el Bicentenario de la Independencia. Ya muy trillado el término, llevamos años escuchando que se construye la autopista del Bicentenario, la plaza del Bicentenario, la Torre del Bicentenario etc etc y ya estamos cansados de tanto evento alrededor del Bicentenario.
Aun así, creo que estas generaciones que tenemos la fortuna de vivir los festejos de 200 años de iniciada la Guerra de Independencia, somos privilegiados, no así los que festejaron los primeros 100 años, ya que pocos días después les tocó el inicio de otra guerra, la de la Revolución Mexicana, años de inestabilidad, carencias, violencia, etc que finalmente lograron más adelante, una estabilidad y paz relativas.
Antes las guerras eran entre partidos políticos o corrientes ideológicas: liberales y conservadores, ahora hay otra guerra, entre el gobierno y los grandes cárteles de la droga o entre cárteles rivales, el asunto es que en México todavía no conocemos una paz y estabilidad verdaderos. Pienso que no sé cuando veremos la hora, o nuestra hora de paz ,de tranquilidad, de salir de la casa tranquilos con la certeza de no correr riesgos mayores y poder transitar y disfrutar la ciudad o trasladarte a tu trabajo sin peligro de que te toque una balacera, un autobomba, una granada, un operativo cosas que eran desconocidas en nuestro país, al menos en mi ciudad, la ciudad de México donde nací y es cuando me pregunto:
¿Dónde está mi México donde crecí? ¿dónde quedó aquella ciudad donde jugábamos en las calles, andábamos en bicicleta a grandes distancias sin peligro? patinábamos y organizábamos torneos de futbol, volleyball, y cuanto deporte estuviera de moda, y por las noches el clasico juego de bote pateado lo más divertido con todos los chavos de cuadras a la redonda¡¡ y jamás tuvimos ningún evento de peligro ni de accidentes. Sencillamente crecimos felices, con mucho ejercicio, muchos amigos y pocas preocupaciones, nuestras mamás nos volvian a ver hasta la noche cuando nos llamaban a cenar, agotados, y muertos de hambre de tanto correr llegábamos a devorar. Ninguno de toda la pandilla era gordo desde luego, si no parábamos un minuto, además de que no comíamos tanta comida chatarra creo que solo los domingos había chance de tomar cocacola y papas sabritas. Y nos daban un peso de domingo y con ese te la veias toda la semana, o te comprabas algo a la salida de la misa como una loteria, unas pulseras de plástico de colores, o un muñequito cagón¡¡
¿Donde quedó ese México en el que te llegaba el repartidor de leche con sus botellas de vidrio y tapa de aluminio, con leche de rancho de buena calidad, el repartidor de huevo, quesos, la tintoreria pasaba por la ropa a casa y te la traían cuando estaba lista,
Iba al mercado de Medellín caminando con mi abuelita o la cocinera a diario, a comprar lo que se iba a hacer de comer ese día, todo fresco todo del día y ni pensar en comprar mucho para refrigerar o congelar¡¡ eso no era una buena costumbre¡.
Y recuerdo cuando salía del colegio cuando iba en Preprimaria en las calles de Adolfo Prieto, en la puerta de la escuela se ponia don Luisito el dulcero, con su casaca y gorra blanca nos vendía las inolvidables charamuscas que eran verdes o rosas y eran chiclosas y deliciosas o el heladero Teófilo pero le decíamos "El tío Filo",con su carrito de madera y techito con fotos de los sabores de helados que vendía y el barquillo de limón era el mejor.
Me acuerdo cuando pasaba el afilador de cuchillos con su caracterísitico sonido como de armónica y todas las cocineras salían a la calle llevando sus cuchillos a afilar y el clásico carrito de camotes que al atardecer aparecía con su sonido aun identificable por los niños de hoy, que a veces nos aterraba escuchar. ¡Y qué decir de los cilindreros que había en cada esquina, ahora son especie en extinción¡.Salíamos todas las tardes con la muchacha a comprar el pan de cada día y las tortillas que para ellas era el momento famoso de verse con el novio en turno, a la vuelta de la esquina.
Recuerdo el México en el que el paseo obligado de sábado o domingo era Chapultepec y no había hordas de gente, llevábamos bicis a la segunda sección de Chapultepec y estaba vacío y limpio, hasta hacíamos pic nic.Incontables veces visitábamos el antiguo Zoológico, el Museo de Antropología, el Castillo de Chapultepec, la fuente de Don Quijote, la calzada de los Ahuehuetes o el paseo a Ciudad Universitaria y en fin tantas cosas que mi papá nos contagió con su gozo de disfrutar la ciudad. Y eso sí los paseos eran de bajo costo, no comíamos en restaurantes, no pedíamos pizzas ni comíamos hamburguesas con papas,tampoco había centros comerciales por lo que nuestros paseos ni implicaban consumismo, eran de caminar, aprender y convivir.
Y qué decir del México en que crecí en relación a los juegos, desde luego jugábamos mucho con juguetes, muñecas y juegos de mesa, tele había pero poca: 4 canales principales 2, 4, 5 y 8 ni siquiera el 13 con pocos programas para elegir así que éramos felices con el teatro Fantástico de Enrique Alonso Cachirulo, Chabelo y el tío Gamboín, con caricaturas sanas, casi mudas más bien musicales, Disneylandia y el mejor de todos el documental Imágenes de Nuestro Mundo que duraba toda la tarde del sábado en canal 4.. Empezaban las TV novelas pero no nos dejaban verlas, y obedecíamos, y teníamos gran disciplina si papá decía : No vas, pos no ibas ni a la puerta de tu cuarto.
Ya con las Olimpiadas México 68 hasta nos compraron tele nueva a color¡¡¡¡ En el México en que crecí no recuerdo nunca haberles pedido a mis papás unos tenis de alguna marca,! jaja ¡o eran superfaro, o eran panam, ni pedíamos jeans (porque no había ) ni ropa de marca, te ponías lo que tu mamá te había cosido, y era idéntico a lo de tus hermanas y nadie lo cuestionaba Y de adolescentes no me vengas con que sí, porque jamás estabamos pensando en el alcohol, aprendías a tomar en casa y si tenías fiesta jamás viste a tu mejor amiga o amigo vomitando o perdiendo el conocimiento de la borrachera, fumabas un cigarro entre varios y raro que te ofrecieran uno de mota.
Jamás olvidaré en ese México de mis recuerdos el día del Policía, porque antes había el día del Policía¡¡ ahora ni soñar¡ ese día los policías eran tan festejados por los vecinos del barrio en que trabajaban que recuerdo el camellón de Av Revolución y Barranca del Muerto donde dirigía el tránsito un policía, ese día allí a un lado de la casetita techada que tenía el Poli, la gente le depositaba regalos, pero ¡qué regalos¡ estufas, refrigeradores, licuadoras, bicicletas etc y yo le decía a mi papá:¿ por qué les daban tantos regalos, y el me decía: porque la gente quiere mucho a los policías que nos cuidan y en su día es la forma de agradecerles su trabajo.
Se que ahora contamos con avances tecnológicos impresionantes lo que han vivido mis hijos ni soñar que llegara a existir, lo que hubiera yo dado en mi adolescencia por tener un DVD,un celular o internet y mesenger¡¡ pero a ellos ya no les tocó salir y jugar al aire libre con amigos en la calle como a mi. La ciudad se empezó a enrarecer hace 20 años ya no podías perder de vista a tu niño en el supermercado o en el parque y la psicosis del secuestro empezó a imperar. Todo se empezó a enclaustrar a enrejar, ¿qué fue lo que pasó? ¿A dónde nuestro México Lindo y querido se nos escapó? ¿Cuándo y por qué se perdió el control de todo? ¿cuaádo México se nos fue de las manos? Se nos fue la seguridad, la disciplina, la educación cívica , la cultura, la calidad, se nos fue la tranquilidad.
Mi Mexico lindo, por qué no vuelves a ser el de antes? ¿cómo hacer para recuperar nuestros espacios? Nuestra ciudad? Nuestro país? ¿Nuestra gente?
Creo que ningún presidente ni ningún partido político logrará cambiar a México, el cambio está en cada uno de nosotros como mexicanos como ciudadanos en la medida que pongamos nuestro grano de arena, haciendo lo que nos toca de honradez, educación, civismo, cortesia, limpieza, de trabajo, de cultura, de lectura, de conviviencia pacífica, de disciplina y respeto de las normas, en fin aprendiendo a amar de verdad a nuestra casa, nuestra gente, nuestro patrimonio, nuestro país¡¡¡
QUE VIVA MEXICO¡¡¡¡ Y FELIZ BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA¡¡¡
Ese México es el mismo que a mi me toco de chavo...lo extraño, snif
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